18 de marzo de 2013
El Papa Francisco agradece y alienta la profesionalidad de los periodistas
Santo Padre Francisco: "Quiero una Iglesia pobre y para los pobres"
Discurso del Santo Padre ante la prensa mundial
CIUDAD DEL VATICANO, 16 de marzo de 2013 (Zenit.org) - Durante la audiencia concedida hoy sábado a los profesionales de la comunicación que trabajan en la Santa Sede, así como a periodistas y comunicadores sociales que vienen cubriendo las últimas actividades en el Vaticano, el papa Francisco fue amplio en palabras de aliento y gratitud hacia todo ellos. Se reservó algunas sugerencias para el trabajo diario que estos realizan, quienes informan sobre la Iglesia como fuente noticiosa.
A esto sumó algunos conceptos en exclusiva --como esperaba la gente de prensa--, sobre su elección, lo que será el programa de gobierno pastoral, pero sobre todo sus más profundos anhelos para la Iglesia y la humanidad.
Ofrecemos a continuación el texto íntegro del discurso del santo padre, pronunciado en el Aula Pablo VI ante cerca de seis mil personas.
Queridos amigos: Estoy feliz, al inicio de mi ministerio en la Sede de Pedro, de encontrarme con ustedes, que han trabajado aquí en Roma en este momento tan intenso, el cual comenzó con el anuncio sorprendente de mi venerado predecesor, Benedicto XVI, el 11 de febrero pasado. Los saludo a cada uno de ustedes.
El papel de los medios de comunicación ha ido creciendo en los últimos tiempos, tanto es así que se ha convertido en algo esencial para contar al mundo los acontecimientos de la historia contemporánea. Dirijo un agradecimiento especial a todos ustedes por su cualificado servicio en los últimos días --¡han trabajado, eh! ¡han trabajado!--, durante los cuales los ojos del mundo católico, y no solo, se dirigieron a a la Ciudad Eterna, en particular a este territorio que tiene como "centro de gravedad" la tumba de san Pedro. En las últimas semanas han tenido que hablar de la Santa Sede, de la Iglesia, de sus ritos y tradiciones; de su fe y, en particular, el papel del papa y su ministerio.
Vaya un agradecimiento especial a quienes han sido capaces de observar y presentar estos eventos de la historia de la Iglesia, teniendo en cuenta la perspectiva más justa en la cual deben ser leídos, en aquella de la fe. Los acontecimientos de la historia casi siempre exigen una lectura compleja, que a veces también puede incluir la dimensión de la fe. ¡Los acontecimientos eclesiales no son ciertamente más complicados que los políticos o económicos! Ellos sin embargo, tienen unas características de fondo particular: responden a una lógica que no es principalmente aquella de las categorías, por así decirlo, mundanas, y es por esta razón, que no es fácil interpretarlas y comunicarlas a un público amplio y variado. La Iglesia, de hecho, al ser sin duda también una institución humana, histórica, con todo lo que conlleva, no tiene una naturaleza política, sino esencialmente espiritual: es el Pueblo de Dios, el Santo Pueblo de Dios, que camina hacia el encuentro con Jesucristo. Solo poniéndose en esta perspectiva, se puede tener plenamente sentido sobre cómo actúa la Iglesia católica.
Cristo es el Pastor de la Iglesia, pero su presencia en la historia pasa a través de la libertad de los hombres: entre estos, uno viene elegido para servir como su Vicario, Sucesor del Apóstol Pedro, pero Cristo es el centro, no el Sucesor de Pedro: es Cristo. Cristo es la referencia fundamental, el corazón de la Iglesia. Sin Él, Pedro y la Iglesia no existirían ni tendrían razón de ser. Como ha dicho en varias ocasiones Benedicto XVI, Cristo está presente y conduce a su Iglesia. En todo lo que sucede el protagonista es, en última instancia, el Espíritu Santo. Él ha inspirado la decisión de Benedicto XVI por el bien de la Iglesia;Él ha dirigido en la oración y en la elección a los cardenales.
Es importante, queridos amigos, tomar en cuenta este horizonte interpretativo, esta hermenéutica, para centrarse en el corazón de los acontecimientos de estos días. De aquí nace un renovado y sincero agradecimiento por los esfuerzos de estos días particularmente difíciles, pero también una invitación a conocer más y más la verdadera naturaleza de la Iglesia, y también su camino en el mundo, con sus virtudes y sus pecados, y conocer las motivaciones espirituales que la guían y que son los más auténticos para entenderla.
Tengan la seguridad de que la Iglesia, por su parte, reserva una gran atención a su valioso trabajo; ustedes tienen la capacidad de recoger y expresar las expectativas y las exigencias de nuestro tiempo, de proporcionar los elementos para una lectura de la realidad. Su trabajo requiere estudio, sensibilidad, experiencia, al igual que muchas otras profesiones, pero implica una especial atención de frente a la verdad, a la bondad y a la belleza; y esto nos hace especialmente cercanos, porque la Iglesia existe para comunicar justamente esto: la Verdad, la Bondad y la Belleza "en persona".
Debe verse claramente que estamos todos llamados, no a comunicarnos a nosotros mismos, sino esta tríada existencial que conforman la verdad, la bondad y la belleza.
Algunos no sabían por qué el Obispo de Roma ha querido llamarse Francisco. Algunos pensaban en Francisco Javier, en Francisco de Sales, hasta en Francisco de Asís. Les contaré la historia. En la elección, estaba junto a mí el arzobispo emérito de São Paulo y también prefecto emérito de la Congregación para el Clero, el cardenal Claudio Hummes: ¡un gran amigo, un gran amigo! Cuando la cosa se hizo un poco peligrosa, él me confortaba.
Y cuando los votos subieron hasta dos tercios, vino el aplauso de costumbre, porque había sido elegido el papa. Y él me abrazó, me besó y me dijo: “¡No te olvides de los pobres!” Y esa palabra entró aquí (señala la cabeza -ndr): los pobres, los pobres. Luego, inmediatamente, en relación con los pobres pensé en Francisco de Asís. Después pensé en las guerras, mientras que el escrutinio continuaba, hasta llegar a todos los votos. Y Francisco es el hombre de la paz. Y así nació el nombre en mi corazón: Francisco de Asís. Es para mí el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, un hombre que ama y cuida la creación; en este tiempo no tenemos una relación tan buena con la creación, ¿verdad? Es el hombre que nos da este espíritu de paz, el hombre pobre... ¡Ah, cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!
Después de eso, algunos han hecho varias bromas. "Pero, debiste llamarte Adriano, porque Adriano VI fue un reformador, se debe reformar ...". Y otro dijo: "No, no, tu nombre debe ser Clemente". "Pero, ¿por qué?". "Clemente XV: y así tomas represalias en contra de Clemente XIV que suprimió la Compañía de Jesús". Son bromas ...
Los quiero mucho, les agradezco por todo lo que han hecho. Y pienso en su trabajo: quiero que trabajen con calma y con frutos, y que conozcan cada vez mejor el evangelio de Jesucristo y la realidad de la Iglesia.
Los encomiendo a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Estrella de la Evangelización. Y les deseo lo mejor a ustedes y a sus familias, a cada una de sus familias. Les imparto de corazón a todos la bendición. Gracias.
...Les dije que les daba de corazón la bendición. Como muchos de ustedes no pertenecen a la Iglesia católica, otros no son creyentes, de corazón doy esta bendición en silencio, a cada uno de ustedes, respetando la conciencia de cada uno, pero sabiendo que cada uno de ustedes es hijo de Dios. ¡Que Dios los bendiga!
www.zenit.org
Traducción del original italiano por José Antonio Varela V.
12 de marzo de 2013
Exposición "Norte de África. Ortiz Echagüe"
Exposición del Museo Universidad de Navarra "Norte de África. Ortiz Echagüe"
El próximo 14 de marzo se inaugurará la primera exposición del Museo Universidad de Navarra. La muestra, comisariada por Javier Ortiz-Echagüe, recogerá 80 fotografías de la colección que relatan los viajes de José Ortiz-Echagüe a Marruecos entre 1909 y 1915.
Fechas: del 15 de marzo al 21 de julio de 2013
Lugar: Museu Nacional D'Art de Catalunya
Organizan: Museu Nacional D'Art de Catalunya y Museo Universidad de Navarra
Para más Información: UNAV
7 de marzo de 2013
Comunicar bien las malas noticias
Ante una coyuntura adversa, hay que explicar a los ciudadanos la verdad a tiempo y con delicadeza, de forma que no agrave el sufrimiento.
Enrique Sueiro
Artículo publicado en El Pais, 7/03/13
"El directivo prudente prevé lo previsible y cuenta lo contable. Esta previsión le lleva a prometer menos y dar más. En cualquier caso, no trata de ser mejor orador que persona porque el público lo nota, venía a decir Quintiliano."
Leer artículo completo: http://elpais.com/elpais/2013/02/01/opinion/1359747087_042119.html
26 de febrero de 2013
20 "tendencias" de la comunicación y los medios
Autor: Francisco Pérez Latre
Fuente: C4E news&trends
Difundo este artículo del prof. Pérez Latre ya que, no sé porqué razón, lo de los números gusta a los periodistas, supongo porqué parece que da más credibilidad a la noticia o más relevancia...ahh!! resalto dos puntos que me parecen especialmente importantes.
El 19 de febrero estuvimos en Valencia conversando con
profesionales de agencias de comunicación y medios sobre lo que nos ha llamado
la atención en el blog en los últimos meses. Abordamos 20 "tendencias" que no
aspiran a predecir el futuro sino a identificar de qué se habla y qué ideas
pueden tener recorrido. Compartimos una síntesis.
1. Móvilidad en mercados saturados.
2. Orden en el caos.
3. La
amabilidad, moneda de cambio.
4. Los
medios sociales "alargan" medios y campañas.
5. Más televisión, más social.
6. Frente a la crisis,
principios.
7. Colaboración con
liderazgo.
8. Auge de lo
local.
9. Twitter, "trending topic".
10.
El futuro es de los que escriben.
11. Marcas con ADN.
12. "Batalla" por el talento. Padecemos sequía de talento. Estudiar, crecer y aprender siguen siendo
prioritarios. Tendríamos que lograr que la industria sea un lugar donde se puede
envejecer sin perder la pasión por aprender.
13. ¿Nuevo Renacimiento?
14.
Futuro sin buscadores.
15. De "social
media" a "social business".
16.
Reputación y verdad. La corrupción es tóxica. Hay que seleccionar buenos "embajadores", responder en
las crisis y tratar con "públicos enfadados" (a menudo, con razón). Hay crisis
que nos hacen mejores. Y decir la verdad sigue siendo la mejor "estrategia" de
comunicación.
17. Red Bull...y su spot de 2 horas.
18. Vuelve la pobreza. .
19. Más branded content.
19. Más branded content.
20.
Dudas en Facebook.
19 de febrero de 2013
“Quienes garantizan a los ciudadanos informaciones veraces y rigurosas son los profesionales formados. Las redes sociales no sustituyen al periodismo”
Manuel Nuñez Encabo, presidente de la Comisión de Quejas y Deontología de la FAPE.
Leer artículo: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/02/18/actualidad/1361216384_415069.html
Leyendo este artículo me acordaba de una notica muy reciente: la periodista Giovanna Chirri la primera en dar la noticia de la renuncia del papa por saber latín
http://www.abc.es/sociedad/20130211/abci-giovanna-chirri-renuncia-papa-201302111752.html
"Es la revancha del periodismo que exige años y preparación", dicen sus jefes ( Giovanna Chirri, sabe latín, Enric Juliana, La Vanguardia, 13.02.13)
7 de febrero de 2013
#creoencomunicar
La comunidad de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra se ha levantado este miércoles 6 de febrero de 2013 con un objetivo claro: compartir sus motivos para creer en la comunicación.
Un montón de comentarios de alumnos, profesores, comunicadores sobre el buen periodismo que se pueden leer en:
http://creoencomunicar.wordpress.com/
Día del Patrón en @fcomnavarra con #creoencomunicar
La comunidad de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra se ha levantado este miércoles 6 de febrero de 2013 con un objetivo claro: compartir sus motivos para creer en la comunicación.
Un montón de comentarios de alumnos, profesores, comunicadores sobre el buen periodismo que se pueden leer en:
http://creoencomunicar.wordpress.com/
24 de enero de 2013
"Conversaciones con Monseñor Escrivá", un acto de homenaje al periodismo
Cuarenta periodistas de reconocida trayectoria profesional participarán el día 29 en una mesa redonda virtual sobre comunicación y futuro, en la sede de la Universidad de Navarra en Madrid, durante la la presentación de la edición crítico-histórica de "Conversaciones con Monseñor Escrivá".
Podéis ver un avance
O sumaros a los comentarios de compañeros de la Facultad de periodismo a través del blog creado para el acto
Un mensaje muy adecuado para el día de hoy San Francisco de Sales, patrón de los periodistas:
“Os ruego, pues, que difundáis el amor al buen periodismo, que es el que no se contenta con los rumores infundados Informad con hechos, con resultados, sin juzgar las intenciones, manteniendo la legítima diversidad de opiniones en un plano ecuánime, sin descender al ataque personal”.
Extracto de una entrevista concedida por San Josemaría Escrivá a Gaceta Universitaria el 5 de octubre de 1967.
Información sobre el acto
Día: Martes, 29 de enero de 2013
Hora: 20.00 horas.
Lugar: Sede de la Universidad de Navarra en Madrid (C/. Zurbano, 73)
Más información:
Website: http://conversacionescon.es
Twitter: @conversacionesc
4 de diciembre de 2012
20 de noviembre de 2012
El papel de los símbolos y la tecnología en las elecciones estadounidenses
El papel de los símbolos y la tecnología en las elecciones estadounidenses, temas centrales en la apertura del Forun Universidad de Navarra
- Rafa Rubio y Antoni Gutiérrez-Rubí, consultores y expertos en comunicación política, participaron en la sesión
Pamplona, 20 de noviembre. El Foro Universidad de Navarra 2013 (FORUN) se inauguró con una mesa redonda sobre “Democracia 2.0. La política en la era digital. El caso de las elecciones en USA”. En ella participaron Antoni Gutiérrez-Rubí, asesor de comunicación del ex presidente de la Generalitat José Montilla y consultor político de Ideograma; y Rafa Rubio, consultor de comunicación y redes sociales en Dog Comunicacion. El encargado de moderar la mesa redonda fue Jordi Rodríguez-Virgili, subdirector del Máster en Comunicación Política y Corporativa de la Universidad.
El primero en tomar la palabra fue Antoni Gutiérrez-Rubí, quien, a través de 12 fotografías e iconos, explicó las 12 claves de la campaña electoral norteamericana. El asesor contó durante su intervención que esta ha sido “la campaña electoral de la segmentación exhaustiva” y que “nunca antes en unas elecciones se había tenido acceso a tantos datos”. Además, hizo referencia a lo gastado por los partidos durante la campaña, 6.000 millones de dólares, una cifra que consideró “escandalosa en las circunstancias actuales”.
Asimismo, se aventuró a hablar del que, según él, debería ser el relevo natural de Mitt Romney, Paul Ryan, del que dijo que “será la próxima silla republicana” y “un rival a tener en cuenta por los demócratas”.
Por su parte, Rafa Rubio centró su intervención en el poder de la tecnología en la campaña electoral norteamericana. “El online ha desaparecido; ahora todo es uno. Ya no existe campaña en tierra y campaña en la Red”, afirmó.
Además, el consultor ofreció una visión novedosa de los ciclos presidenciales estadounidenses de los que dijo que se agrupaban por periodos de 40 años. “Cada ciclo dura 40 años y durante ese periodo el 70% de los presidentes son del mismo partido. Ahora debería tocar otro cambio de ciclo”, explicó a los asistentes.
Por último, afirmó que Romney ha perdido las elecciones porque ha llevado a cabo “una campaña nacional, no de fragmentación” y predijo que las campañas cada vez van a durar más tiempo. “En esta ha habido superávit. Se ha recaudado más dinero del que se puede gastar y esto va a hacer que las campañas empiecen antes porque hay fondos para costearlas durante más tiempo”, concluyó.
Forun es un congreso para alumnos que busca abrir un espacio de reflexión y diálogo sobre valores presentes en el mundo universitario y cuestiones actuales, y que facilita la interacción entre profesores y estudiantes de diferentes carreras. El tema central de este año es "Descubrir la identidad humana en un mundo digital”.
9 de noviembre de 2012
Apuntes sobre la campaña más cara de la historia
Francisco J. Pérez-Latre
Facultad de Comunicación Universidad de Navarra
Fecha: Jue, 08/11/2012 - 11:09
Publicado en: Diario de Navarra
La elección se decidía en una decena de estados “disputados” (Florida, Virginia, Ohio, Wisconsin, Iowa, Colorado, Carolina del Norte, New Hampshire y Nevada). Al final, Obama los ha ganado todos menos Carolina del Norte, a falta del recuento en Florida. Demócratas y republicanos han incrementado su capacidad de llegar a “públicos objetivos” concretos y minorías étnicas, en un país cada vez más dividido y que se transforma demográficamente.
La campaña se ha caracterizado por la inundación de mensajes publicitarios en los estados “disputados” (los llamados battlegrounds). Ha sido la campaña más cara de la historia. A 30 de octubre, los candidatos habían gastado ya 406 millones de dólares sólo en Florida, Virginia y Ohio. La maquinaria de captación de fondos de los partidos consiguió recursos hasta el final. Según el Washington Post, Romney recaudó 1.176 millones de dólares y Obama 1.076. El escenario ha sido distinto al de 2008, cuando la ventaja económica de Obama sobre McCain en el último mes fue considerable.
Barack Obama ha logrado la victoria con escasa ventaja, dentro de los mejores escenarios que le planteaban los últimos sondeos. Los votantes han interpretado que la crisis económica no justifica un cambio de inquilino en la Casa Blanca. Estaba en juego el legado de un presidente que suscitó grandes expectativas. Obama, elegido con más de nueve millones de votos de diferencia en 2008, ha visto reducido su apoyo popular en un proceso que se inició muy poco después de su llegada a la Casa Blanca. A partir de 2009, los “tea parties” empezaron a movilizar el descontento que provocaban algunas de las políticas del Presidente. En las elecciones parciales de 2010, los demócratas sufrieron una derrota severa.
Las campañas de reelección son diferentes a las de elección. Pero quizá el principal problema de Obama ha sido el propio Obama. La esperanza y la visión para el futuro de 2008 se han convertido en la comunicación negativa de 2012. Mitt Romney, por su parte, tardó en presentarse como alternativa viable, y las “bases” republicanas no terminaban de confiar en él, después de unas largas primarias que no contribuyeron a despejar incógnitas.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
La elección se decidía en una decena de estados “disputados” (Florida, Virginia, Ohio, Wisconsin, Iowa, Colorado, Carolina del Norte, New Hampshire y Nevada). Al final, Obama los ha ganado todos menos Carolina del Norte, a falta del recuento en Florida. Demócratas y republicanos han incrementado su capacidad de llegar a “públicos objetivos” concretos y minorías étnicas, en un país cada vez más dividido y que se transforma demográficamente.
La campaña se ha caracterizado por la inundación de mensajes publicitarios en los estados “disputados” (los llamados battlegrounds). Ha sido la campaña más cara de la historia. A 30 de octubre, los candidatos habían gastado ya 406 millones de dólares sólo en Florida, Virginia y Ohio. La maquinaria de captación de fondos de los partidos consiguió recursos hasta el final. Según el Washington Post, Romney recaudó 1.176 millones de dólares y Obama 1.076. El escenario ha sido distinto al de 2008, cuando la ventaja económica de Obama sobre McCain en el último mes fue considerable.
Barack Obama ha logrado la victoria con escasa ventaja, dentro de los mejores escenarios que le planteaban los últimos sondeos. Los votantes han interpretado que la crisis económica no justifica un cambio de inquilino en la Casa Blanca. Estaba en juego el legado de un presidente que suscitó grandes expectativas. Obama, elegido con más de nueve millones de votos de diferencia en 2008, ha visto reducido su apoyo popular en un proceso que se inició muy poco después de su llegada a la Casa Blanca. A partir de 2009, los “tea parties” empezaron a movilizar el descontento que provocaban algunas de las políticas del Presidente. En las elecciones parciales de 2010, los demócratas sufrieron una derrota severa.
Las campañas de reelección son diferentes a las de elección. Pero quizá el principal problema de Obama ha sido el propio Obama. La esperanza y la visión para el futuro de 2008 se han convertido en la comunicación negativa de 2012. Mitt Romney, por su parte, tardó en presentarse como alternativa viable, y las “bases” republicanas no terminaban de confiar en él, después de unas largas primarias que no contribuyeron a despejar incógnitas.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
La campaña se ha caracterizado por la inundación de mensajes publicitarios en los estados “disputados” (los llamados battlegrounds). Ha sido la campaña más cara de la historia. A 30 de octubre, los candidatos habían gastado ya 406 millones de dólares sólo en Florida, Virginia y Ohio. La maquinaria de captación de fondos de los partidos consiguió recursos hasta el final. Según el Washington Post, Romney recaudó 1.176 millones de dólares y Obama 1.076. El escenario ha sido distinto al de 2008, cuando la ventaja económica de Obama sobre McCain en el último mes fue considerable.
Barack Obama ha logrado la victoria con escasa ventaja, dentro de los mejores escenarios que le planteaban los últimos sondeos. Los votantes han interpretado que la crisis económica no justifica un cambio de inquilino en la Casa Blanca. Estaba en juego el legado de un presidente que suscitó grandes expectativas. Obama, elegido con más de nueve millones de votos de diferencia en 2008, ha visto reducido su apoyo popular en un proceso que se inició muy poco después de su llegada a la Casa Blanca. A partir de 2009, los “tea parties” empezaron a movilizar el descontento que provocaban algunas de las políticas del Presidente. En las elecciones parciales de 2010, los demócratas sufrieron una derrota severa.
Las campañas de reelección son diferentes a las de elección. Pero quizá el principal problema de Obama ha sido el propio Obama. La esperanza y la visión para el futuro de 2008 se han convertido en la comunicación negativa de 2012. Mitt Romney, por su parte, tardó en presentarse como alternativa viable, y las “bases” republicanas no terminaban de confiar en él, después de unas largas primarias que no contribuyeron a despejar incógnitas.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
Barack Obama ha logrado la victoria con escasa ventaja, dentro de los mejores escenarios que le planteaban los últimos sondeos. Los votantes han interpretado que la crisis económica no justifica un cambio de inquilino en la Casa Blanca. Estaba en juego el legado de un presidente que suscitó grandes expectativas. Obama, elegido con más de nueve millones de votos de diferencia en 2008, ha visto reducido su apoyo popular en un proceso que se inició muy poco después de su llegada a la Casa Blanca. A partir de 2009, los “tea parties” empezaron a movilizar el descontento que provocaban algunas de las políticas del Presidente. En las elecciones parciales de 2010, los demócratas sufrieron una derrota severa.
Las campañas de reelección son diferentes a las de elección. Pero quizá el principal problema de Obama ha sido el propio Obama. La esperanza y la visión para el futuro de 2008 se han convertido en la comunicación negativa de 2012. Mitt Romney, por su parte, tardó en presentarse como alternativa viable, y las “bases” republicanas no terminaban de confiar en él, después de unas largas primarias que no contribuyeron a despejar incógnitas.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
Las campañas de reelección son diferentes a las de elección. Pero quizá el principal problema de Obama ha sido el propio Obama. La esperanza y la visión para el futuro de 2008 se han convertido en la comunicación negativa de 2012. Mitt Romney, por su parte, tardó en presentarse como alternativa viable, y las “bases” republicanas no terminaban de confiar en él, después de unas largas primarias que no contribuyeron a despejar incógnitas.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
Ahora Obama tendrá que gestionar su apretada victoria trabajando con una Cámara de Representantes de mayoría republicana. Los republicanos reflexionarán sobre su segunda derrota presidencial consecutiva entre las recriminaciones mutuas que suelen producirse cuando se pierde. Suenan ya con fuerza nombres como Marco Rubio, Jeb Bush o Paul Ryan. Obama tendrá cuatro años más para desarrollar su proyecto económico y social. Y volveremos a hablar de Hillary Clinton, que ahora deja la Secretaría de Estado.
Ahora Obama tendrá que gestionar su apretada victoria trabajando con una Cámara de Representantes de mayoría republicana. Los republicanos reflexionarán sobre su segunda derrota presidencial consecutiva entre las recriminaciones mutuas que suelen producirse cuando se pierde. Suenan ya con fuerza nombres como Marco Rubio, Jeb Bush o Paul Ryan. Obama tendrá cuatro años más para desarrollar su proyecto económico y social. Y volveremos a hablar de Hillary Clinton, que ahora deja la Secretaría de Estado.
Facultad de Comunicación Universidad de Navarra
Fecha: Jue, 08/11/2012 - 11:09
Publicado en: Diario de Navarra
La elección se decidía en una decena de estados “disputados” (Florida, Virginia, Ohio, Wisconsin, Iowa, Colorado, Carolina del Norte, New Hampshire y Nevada). Al final, Obama los ha ganado todos menos Carolina del Norte, a falta del recuento en Florida. Demócratas y republicanos han incrementado su capacidad de llegar a “públicos objetivos” concretos y minorías étnicas, en un país cada vez más dividido y que se transforma demográficamente.
La campaña se ha caracterizado por la inundación de mensajes publicitarios en los estados “disputados” (los llamados battlegrounds). Ha sido la campaña más cara de la historia. A 30 de octubre, los candidatos habían gastado ya 406 millones de dólares sólo en Florida, Virginia y Ohio. La maquinaria de captación de fondos de los partidos consiguió recursos hasta el final. Según el Washington Post, Romney recaudó 1.176 millones de dólares y Obama 1.076. El escenario ha sido distinto al de 2008, cuando la ventaja económica de Obama sobre McCain en el último mes fue considerable.
Barack Obama ha logrado la victoria con escasa ventaja, dentro de los mejores escenarios que le planteaban los últimos sondeos. Los votantes han interpretado que la crisis económica no justifica un cambio de inquilino en la Casa Blanca. Estaba en juego el legado de un presidente que suscitó grandes expectativas. Obama, elegido con más de nueve millones de votos de diferencia en 2008, ha visto reducido su apoyo popular en un proceso que se inició muy poco después de su llegada a la Casa Blanca. A partir de 2009, los “tea parties” empezaron a movilizar el descontento que provocaban algunas de las políticas del Presidente. En las elecciones parciales de 2010, los demócratas sufrieron una derrota severa.
Las campañas de reelección son diferentes a las de elección. Pero quizá el principal problema de Obama ha sido el propio Obama. La esperanza y la visión para el futuro de 2008 se han convertido en la comunicación negativa de 2012. Mitt Romney, por su parte, tardó en presentarse como alternativa viable, y las “bases” republicanas no terminaban de confiar en él, después de unas largas primarias que no contribuyeron a despejar incógnitas.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
La elección se decidía en una decena de estados “disputados” (Florida, Virginia, Ohio, Wisconsin, Iowa, Colorado, Carolina del Norte, New Hampshire y Nevada). Al final, Obama los ha ganado todos menos Carolina del Norte, a falta del recuento en Florida. Demócratas y republicanos han incrementado su capacidad de llegar a “públicos objetivos” concretos y minorías étnicas, en un país cada vez más dividido y que se transforma demográficamente.
La campaña se ha caracterizado por la inundación de mensajes publicitarios en los estados “disputados” (los llamados battlegrounds). Ha sido la campaña más cara de la historia. A 30 de octubre, los candidatos habían gastado ya 406 millones de dólares sólo en Florida, Virginia y Ohio. La maquinaria de captación de fondos de los partidos consiguió recursos hasta el final. Según el Washington Post, Romney recaudó 1.176 millones de dólares y Obama 1.076. El escenario ha sido distinto al de 2008, cuando la ventaja económica de Obama sobre McCain en el último mes fue considerable.
Barack Obama ha logrado la victoria con escasa ventaja, dentro de los mejores escenarios que le planteaban los últimos sondeos. Los votantes han interpretado que la crisis económica no justifica un cambio de inquilino en la Casa Blanca. Estaba en juego el legado de un presidente que suscitó grandes expectativas. Obama, elegido con más de nueve millones de votos de diferencia en 2008, ha visto reducido su apoyo popular en un proceso que se inició muy poco después de su llegada a la Casa Blanca. A partir de 2009, los “tea parties” empezaron a movilizar el descontento que provocaban algunas de las políticas del Presidente. En las elecciones parciales de 2010, los demócratas sufrieron una derrota severa.
Las campañas de reelección son diferentes a las de elección. Pero quizá el principal problema de Obama ha sido el propio Obama. La esperanza y la visión para el futuro de 2008 se han convertido en la comunicación negativa de 2012. Mitt Romney, por su parte, tardó en presentarse como alternativa viable, y las “bases” republicanas no terminaban de confiar en él, después de unas largas primarias que no contribuyeron a despejar incógnitas.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
La campaña se ha caracterizado por la inundación de mensajes publicitarios en los estados “disputados” (los llamados battlegrounds). Ha sido la campaña más cara de la historia. A 30 de octubre, los candidatos habían gastado ya 406 millones de dólares sólo en Florida, Virginia y Ohio. La maquinaria de captación de fondos de los partidos consiguió recursos hasta el final. Según el Washington Post, Romney recaudó 1.176 millones de dólares y Obama 1.076. El escenario ha sido distinto al de 2008, cuando la ventaja económica de Obama sobre McCain en el último mes fue considerable.
Barack Obama ha logrado la victoria con escasa ventaja, dentro de los mejores escenarios que le planteaban los últimos sondeos. Los votantes han interpretado que la crisis económica no justifica un cambio de inquilino en la Casa Blanca. Estaba en juego el legado de un presidente que suscitó grandes expectativas. Obama, elegido con más de nueve millones de votos de diferencia en 2008, ha visto reducido su apoyo popular en un proceso que se inició muy poco después de su llegada a la Casa Blanca. A partir de 2009, los “tea parties” empezaron a movilizar el descontento que provocaban algunas de las políticas del Presidente. En las elecciones parciales de 2010, los demócratas sufrieron una derrota severa.
Las campañas de reelección son diferentes a las de elección. Pero quizá el principal problema de Obama ha sido el propio Obama. La esperanza y la visión para el futuro de 2008 se han convertido en la comunicación negativa de 2012. Mitt Romney, por su parte, tardó en presentarse como alternativa viable, y las “bases” republicanas no terminaban de confiar en él, después de unas largas primarias que no contribuyeron a despejar incógnitas.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
Barack Obama ha logrado la victoria con escasa ventaja, dentro de los mejores escenarios que le planteaban los últimos sondeos. Los votantes han interpretado que la crisis económica no justifica un cambio de inquilino en la Casa Blanca. Estaba en juego el legado de un presidente que suscitó grandes expectativas. Obama, elegido con más de nueve millones de votos de diferencia en 2008, ha visto reducido su apoyo popular en un proceso que se inició muy poco después de su llegada a la Casa Blanca. A partir de 2009, los “tea parties” empezaron a movilizar el descontento que provocaban algunas de las políticas del Presidente. En las elecciones parciales de 2010, los demócratas sufrieron una derrota severa.
Las campañas de reelección son diferentes a las de elección. Pero quizá el principal problema de Obama ha sido el propio Obama. La esperanza y la visión para el futuro de 2008 se han convertido en la comunicación negativa de 2012. Mitt Romney, por su parte, tardó en presentarse como alternativa viable, y las “bases” republicanas no terminaban de confiar en él, después de unas largas primarias que no contribuyeron a despejar incógnitas.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
Las campañas de reelección son diferentes a las de elección. Pero quizá el principal problema de Obama ha sido el propio Obama. La esperanza y la visión para el futuro de 2008 se han convertido en la comunicación negativa de 2012. Mitt Romney, por su parte, tardó en presentarse como alternativa viable, y las “bases” republicanas no terminaban de confiar en él, después de unas largas primarias que no contribuyeron a despejar incógnitas.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
Cuando los candidatos llegaron a Denver para su primer debate (3 de octubre), la campaña de Romney parecía moribunda. La contundente victoria de Romney contribuyó al desenlace incierto que hemos vivido en el último mes. Las encuestas empezaron a reflejar un cambio de tendencia en la opinión pública. Los estrategas demócratas trataron de contrarrestar la derrota desde el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Joe Biden y Paul Ryan, en un debate igualado donde Biden se mostró agresivo y mordaz. Fue el preludio de la actitud de ataque por parte de Obama que caracterizó los dos debates siguientes, que se saldaron con victorias mínimas suyas en las encuestas.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
En ciclos de noticias tan largos como las campañas electorales surgen imponderables, imprevistos con consecuencias difíciles de valorar. La verdadera influencia del huracán “Sandy”, que golpeó la Costa Este el 29 de octubre, tardará tiempo en establecerse con certeza. Pero ya hay quién asegura que frenó la tendencia favorable a los republicanos de días anteriores y permitió a Obama “actuar como presidente” a pocos días de las elecciones.
Ahora Obama tendrá que gestionar su apretada victoria trabajando con una Cámara de Representantes de mayoría republicana. Los republicanos reflexionarán sobre su segunda derrota presidencial consecutiva entre las recriminaciones mutuas que suelen producirse cuando se pierde. Suenan ya con fuerza nombres como Marco Rubio, Jeb Bush o Paul Ryan. Obama tendrá cuatro años más para desarrollar su proyecto económico y social. Y volveremos a hablar de Hillary Clinton, que ahora deja la Secretaría de Estado.
Ahora Obama tendrá que gestionar su apretada victoria trabajando con una Cámara de Representantes de mayoría republicana. Los republicanos reflexionarán sobre su segunda derrota presidencial consecutiva entre las recriminaciones mutuas que suelen producirse cuando se pierde. Suenan ya con fuerza nombres como Marco Rubio, Jeb Bush o Paul Ryan. Obama tendrá cuatro años más para desarrollar su proyecto económico y social. Y volveremos a hablar de Hillary Clinton, que ahora deja la Secretaría de Estado.
Las elecciones estadounidenses son escenario privilegiado para aprender comunicación y medios. Las de 2012 no han sido excepción. Sin ánimo de ser exhaustivos, ahí van algunas claves e hitos que pueden ayudar a poner en perspectiva esta campaña.
Desde la crisis financiera de septiembre de 2008, hablamos y pensamos sobre la crisis de los medios, la economía y la política. Muchos coinciden en que es una crisis de valores que invita a la reflexión. La campaña estadounidense de 2012 refleja también esa crisis. La política es lugar para la solidaridad y el bien común. Pero las campañas se centran en el miedo y difunden mensajes simplistas y esquemáticos que difuminan los matices y, con ellos, la posibilidad de los acuerdos y alianzas que reclama la crisis. En el mejor de los casos, la ciudadanía se decanta por la opción menos mala. La política está huérfana de ejemplos e ideales grandes. No hay que olvidar que lo que de verdad comunica son las ideas brillantes y las políticas que ofrecen respuestas a los problemas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
